28 años de pánico a la radiación

Published on April 26, 2014.

chernobylOtro 26 de abril… y van ya 28. Pasada la medianoche del 26 de abril de 1986, un cúmulo de desacertadas decisiones condujo a la explosióndel reactor número 4 de la central soviética de Chernobyl, situada muy cerca de lo que hoy es la frontera entre Ucrania y Bielorrusia.

Los expertos en tecnología nuclear saben muy bien lo que sucedió aquella noche. Desde el punto de vista técnico les dirán que esa catástrofe fue causada por “una excursión de reactividad debida al coeficiente de vacío positivo producido por una pérdida de refrigerante y acelerada por otra inserción adicional de reactividad al caer las barras de control en el reactor”. Este tecnicismo es estrictamente cierto, pero las causas reales del accidente de Chernobyl tienen su raíz mucho antes y en muchos otros sitios.

Sabemos hoy que los reactores soviéticos como el que había en Chernobyl estaban mal diseñados y eran inestables ante ciertas situaciones. Pero no se engañen, los científicos y las autoridades soviéticas de la época también lo sabían, no lo descubrieron después del accidente. Sin embargo, los regímenes autocráticos no se han caracterizado nunca por respetar en exceso la vida humana, ni siquiera la de los suyos. El hecho de que, posteriormente al accidente, se hicieran inversiones y cambios de diseño que permitieron a los reactores de ese tipo operar de manera segura durante muchos años son la demostración palpable de que, en la antigua URSS, la seguridad de la población ocupaba un lugar muy bajo en la lista de prioridades.

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